Arcos ha vivido hoy una jornada marcada por la demolición controlada del Puente de San Miguel, una estructura centenaria que permanecía cerrada debido a los graves problemas estructurales provocados por las lluvias del pasado invierno.
Los trabajos se han desarrollado con maquinaria pesada especializada y con los accesos al entorno restringidos durante la operación.
Inaugurado en 1920 sobre el río Guadalete, el Puente de San Miguel ha desaparecido después de más de un siglo formando parte del paisaje de Arcos de la Frontera.






