Unas 12.500 personas, llegadas de dentro y fuera de Sevilla, se dieron cita el pasado sábado 20 de junio en la Plaza de España para bailar techno bajo las estrellas en el ecuador del fin de semana que abre el verano.
Icónica Santalucía Sevilla Fest acogió una nueva edición de ‘Rebels’, una maratón de música electrónica que desafió al intenso calor del día y convirtió el histórico monumento en una fiesta absoluta y desbordante, liderada por la belga Charlotte de Witte.
El paso de la reina indiscutible del techno mundial por la capital andaluza fue el gran plato fuerte de la noche; una demostración de poderío sonoro que coronó una maratón de ritmos perfectamente hilada desde primera hora de la tarde.
La cita comenzó temprano. A las 18:30 horas, coincidiendo con la apertura de puertas, un público con muchas ganas de pasarlo bien empezó a llenar el recinto desafiando las altas temperaturas con los primeros bailes. El encargado de inaugurar la programación musical y activar el inicio de la tarde fue Raúl Pacheco, quien hasta las 20:00 horas supo combatir el letargo térmico inicial introduciendo los primeros ritmos de la jornada y contagiando las ganas de fiesta a una pista en constante crecimiento.
A las 20:00 horas, el testigo pasó a manos de Anthony Rother. La figura clave de la electrónica alemana y referente del electro contemporáneo aportó su veteranía a la tarde. Con su sonido futurista, oscuro e hipnótico, Rother ofreció una transición impecable y sofisticada mientras las sombras se alargaban sobre los azulejos monumentales y la alegría de los asistentes no hacía más que aumentar.

El ambiente se volvió totalmente eléctrico a las 21:30 horas con la entrada de Andrés Campo. Consagrado como uno de los nombres más sólidos e imprescindibles del techno español y residente desde 2012 de la mítica Florida135, el DJ aragonés actuó como el catalizador definitivo de la velada.
Haciendo gala de la energía y la conexión con la pista que lo han llevado a citas como Tomorrowland, Awakenings o el festival Monegros, Campo firmó dos horas de set arrollador. El DJ dejó el recinto a rebosar, con los miles de asistentes saltando al unísono y en un estado absoluto de ebullición festiva justo antes de dar el relevo clave de la noche.
Puntual a su cita, a las 23:30 horas, Charlotte de Witte tomó los mandos de la cabina. Avalada por más de una década al frente del techno mundial y tras haber conquistado hitos que van desde Coachella hasta la vanguardista Sphere de Las Vegas, la belga se metió al público en el bolsillo desde los primeros acordes de su ya icónico ‘The Techno Code’.
A partir de ahí, su propuesta avanzó como una apisonadora de felicidad gracias a un impecable repertorio donde sonaron grandes éxitos y remezclas muy celebradas por la pista como ‘O Movimento’, ‘Amor’ y la aclamada ‘Overdrive’. La música estuvo respaldada por un espectacular efecto discoteca inmersivo, potenciado por tres grandes pantallas que enmarcaban el escenario, alternando visuales abstractos con primeros planos que escrutaban la complicidad y la gran sonrisa en el rostro de la propia DJ. Toda esta atmósfera se completó con densas columnas de humo brotando de la mesa de mezclas y un imponente juego de luces que iluminó todo el monumento al ritmo de la música.
Tras dos horas de un set hipnótico y de una intensidad reconocible que desató el éxtasis en la plaza, De Witte cedió los mandos a la 01:30 horas. Lejos de apagarse la energía festiva, el punto final y el cierre de la noche lo puso un esperado formato back-to-back entre Gonçalo y Dhuna. El DJ portugués, conocido por su intensidad rítmica, unió fuerzas con Dhuna para estirar la madrugada, manteniendo el listón de la diversión en lo más alto y despidiendo a los miles de asistentes con ritmos envolventes.




