La Guardia Civil ha investigado a un hombre de 58 años como presunto autor de un delito de amenazas a dos trabajadoras municipales en una localidad del Altiplano granadino, al norte de la provincia
Según el relato del cuerpo armado difundido en un comunicado, los hechos ocurrieron el pasado martes, cuando las dos mujeres realizaban labores de limpieza para el Ayuntamiento en una zona de la localidad. En ese momento, el investigado, que estaba trabajando en una finca cercana, se aproximó a ellas con un hacha y comenzó a amenazarlas mientras golpeaba con esta herramienta una baranda que los separaba, llegando a causar daños en la misma.
La Guardia Civil señala que el hombre habría justificado su comportamiento alegando que las referidas trabajadoras habían ocasionado daños en uno de sus olivos.
Tras tener conocimiento de lo sucedido, agentes de la Benemérita iniciaron las actuaciones para esclarecer los hechos e identificar al presunto responsable de las amenazas.
Durante las pesquisas, los agentes comprobaron que el investigado era titular de cinco armas de fuego, concretamente dos rifles y tres escopetas para el ejercicio de la caza. Ante la naturaleza de los hechos investigados, la Guardia Civil procedió a la intervención cautelar de las mismas, así como de su licencia de armas.
El cuerpo expone que la Guardia Civil ejerce, a través de sus Intervenciones de Armas y Explosivos, las funciones que le atribuye el Reglamento de Armas en materia de control de las licencias y autorizaciones para la tenencia y uso de armas.
Y el propio Reglamento establece que, en los procedimientos para la concesión de licencias, se tendrá en cuenta no solo la aptitud psicofísica y los antecedentes penales, sino también la conducta y los antecedentes del interesado.
Asimismo, la vigencia de una licencia está condicionada a que su titular continúe reuniendo los requisitos exigidos para su concesión. En este sentido, la normativa prevé que no puedan tener o utilizar armas aquellas personas respecto de las que su posesión pueda representar un riesgo propio o ajeno o para la seguridad pública o ciudadana.
Por este motivo, conductas de especial gravedad o de carácter violento pueden ser tenidas en consideración por la autoridad competente para determinar si una persona continúa reuniendo las condiciones necesarias para mantener una licencia de armas.
Las diligencias instruidas han sido puestas a disposición de la autoridad judicial, sin perjuicio de las actuaciones administrativas que puedan derivarse de estos hechos en relación con las armas y licencias de las que es titular el investigado.





