Junto al turismo, destaca la carpintería metálica, así como el comercio al por menor especializado en pescados y mariscos
En Chiclana operan 560 empresas con su razón social en la localidad, que tienen abiertas al público 638 establecimientos inscritos en algunos de los 46 códigos de la Clasificación Nacional de Actividades Económicas (CNAE), incluidos en la economía azul.
Esto quiere decir que la localidad aglutina más del 18 por ciento de las 3.359 empresas que se dedican en la provincia a la economía azul, cruzando el estudio de la Zona Franca con el directorio de empresas y establecimientos del Instituto de Estadística y Cartografía de Andalucía (IECA).
Una actividad económica que se refleja en sectores como la carpintería metálica, con 28 empresas con su razón social en Chiclana, que tienen un total de 36 establecimientos abiertos al público. El doble que San Fernando o El Puerto de Santa María y más del triple que Cádiz o Puerto Real. Jerez tiene 17 más, con más del doble de población. Pero no solo lo montan, es que su producción, la pueden llevar muy lejos, como es el caso de Culmar S.A., especializada en trabajos de calderería pesada; o Turbo Cádiz, con unas instalaciones centrales en Chiclana que superan los 4.000 metros de superficie, Fluidmecánica Sur, que se hizo muy popular cuando le encargaron que construyera los bombos de la lotería donde se sortea el Gordo de Navidad. También firmas como Hermanos Oliva o Reparaciones Navales Sánchez se han hecho con una destacada cuota de mercado. En este apartado también se encuentran firmas como Ferro Bahía, la cerrajería Alba, la cristalería Picazo o Jayber Carpintería Metálica. Hierros Montalbán y Sánchez es otro ejemplo.
Asimismo, el comercio al por menor de pescados y mariscos en establecimientos especializados es otros de los grandes fuertes de la economía azul de Chiclana: 43 establecimientos abiertos al público. Según el estudio de la Zona Franca y la UCA, en Chiclana figuran seis establecimientos que se dedican a la pesca marina, cuatro a la acuicultura, dos a la extracción de sal, seis a la fabricación de estructuras metálicas y sus componentes, dieciséis a la reparación y el mantenimiento naval y otras tres a la captación, depuración y distribución de aguas.
Capítulo aparte merece el turismo azul, de sobra conocido en Chiclana pero que, desde el punto de vista de la economía azul engloba a 35 establecimientos hoteleros y similares, 23 alojamientos turísticos, un camping, 127 restaurantes y puestos de comida y 298 establecimientos de bebidas.
También se computan como economía azul ocho establecimientos dedicados al alquiler de medios de navegación, diecisiete agencias de viajes, ocho dedicados a servicios de reserva, cuatro a la gestión de lugares y edificios históricos, dos a actividades en jardines botánicos y reservas naturales y una a la actividad museística.
Estos son solo unos ejemplos de las actividades que engloban la economía azul, un término que introdujo Gunter Pauli en su libro Blue Economy (2010), donde propone “un modelo económico inspirado en la naturaleza que busca soluciones sostenibles y de bajo coste para generar valor, empleo y resiliencia comunitaria”.




