El objetivo del proyecto, que gestiona la Asociación Pro-Derechos Humanos, es dar continuidad a la oficina de atención a personas migrantes, que incluye asesoría jurídica sobre extranjería y laboral, así como gestión de documentación
El alcalde de Chiclana, José María Román, y la representante de la Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía, María Casso, han firmado un convenio de colaboración, a través del cual el Ayuntamiento de Chiclana destina un total de 8.500 euros para el funcionamiento y mantenimiento del centro de atención a personas inmigrantes que coordina dicho colectivo. Un acto en el que también ha estado presente la delegada municipal de Cooperación Internacional, Susana Rivas.
En este sentido, el Ayuntamiento destinará estos 8.500 euros para el desarrollo de dicho convenio, a través del cual la Asociación Pro Derechos Humanos se compromete a dar continuidad a la oficina de atención a personas inmigrantes, que incluye asesoría jurídica en aspectos de extranjería y laboral, gestión de documentación, gestión de acompañamiento y derivación de cuestiones de tipo social, apoyo para la localización de vivienda, trabajo específico dirigido a mujeres inmigrantes, asesoría y apoyo en búsqueda de empleo y al trabajo dirigido a un mayor conocimiento de la realidad migratoria en la localidad.
Asimismo, a través de la firma de dicho convenio de colaboración, la ONG se compromete a establecer un horario fijo de atención a las personas inmigrantes, tanto por parte del personal voluntario como del contratado, incluida la asesoría jurídica; a contratar a personas inmigrantes, como monitores o mediadores, gestionar los fondos necesarios para complementar la financiación del proyecto; así como facilitar al personal técnico de la Delegación de Servicios Sociales el seguimiento del objeto del convenio. Un acuerdo que sirve para ayudar a personas inmigrantes, en el local social que tienen en Centro Cívico El Cerrillo, donde asisten a estas personas para evitar la xenofobia y el racismo.
José María Román ha destacado que esta labor es importante para que las personas que atienden no se vean desasistidas. Además, ha hecho hincapié en los pasos atrás que está dando la sociedad, dejando de lado el trabajo que se venía haciendo por una sociedad inclusiva, “estamos viviendo años en los que la dinámica a favor de la integración ya no existe y es algo que se está haciendo muy patenten en las nuevas generaciones”.
María Casso ha señalado que es un convenio necesario para las clases que desarrollan, ayudando en tareas de acompañamiento a las personas usuarias del centro. También realizan un trabajo de sensibilización, “porque la extrema derecha está gastando muchos recursos en difundir discursos que separan a las personas y rompen la convivencia. Esto hace que nos encontremos con muchas dificultades por cuestiones racistas”.




