El alcalde de Chiclana recibe a los estudiantes de este centro educativo, que serán agentes activos en la protección de los ecosistemas marinos
El alcalde de Chiclana, José María Román; y los delegados municipales de Educación y Juventud, María José Batista y Fede Díaz respectivamente, han recibido en la mañana de hoy a miembros del alumnado del IES Ciudad de Hércules, que han logrado para el centro el certificado como Escuela Azul, un reconocimiento que otorga la Comisión Europea en el marco de la Coalición EU4Ocean, cuyo propósito es capacitar a docentes y alumnado como agentes activos en la protección de los ecosistemas marinos.
Este logro ha sido posible gracias a un grupo de alumnos de 4º de la ESO, que a través de la asignatura Cultura Científica se ha pasado parte del curso observando imágenes de satélite procedentes de la Agencia Espacial Europea (ESA), analizando muestras de sal marina, manejando datos científicos, consultando bibliografías y estudiando la evolución de las aguas del Golfo de Cádiz.
Por ello, los estudiantes han llevado a cabo una recogida de plásticos en las salinas y esteros de Chiclana y han propuesto la creación de ‘jaulas de plásticos’ en el litoral chiclanero, así como la posibilidad de cambiar de ubicación el mercadillo de los martes.
De esta manera Daniel Álvarez, Marcos Benavides, Ana Dori Cabeza de Vaca, Elena García Lobato, José Miguel Martínez, Natalia Miralles, José Antonio Morales, Laura Morilla, Héctor Ortega, Julia Quintana, Ángela Ramírez, José Ramos, Francisco Javier Reyes, Julia Rodríguez, Marco Ruiz y Roberto Vázquez son los autores de ‘Cambio climático, acidificación y contaminación oceánica por microplásticos en el Golfo de Cádiz’, trabajando bajo la dirección de Marta Capdevila.
Se trata de una investigación que pone cifras a dos de los grandes desafíos ambientales de la actualidad: el cambio climático y la contaminación por pequeños fragmentos de plásticos. Concretamente, han constatado fenómenos sobre los que ya advierte la comunidad científica: el aumento de la temperatura superficial del agua del Golfo de Cádiz, la progresiva acidificación del océano y la presencia de las partículas antes mencionadas tanto en el medio marino como en productos tan cotidianos como la sal.




